"Conmocionado pero no desamparado" Martes 9 febrero | Escuela Sabática
Descarga la lección GRATIS ¿Cómo afectó la inteligente oratoria del rabsaces a Ezequías y a sus funcionarios? 2 Reyes 18:37–19:4; Isaías 36:21–37:4. Conmocionado hasta la médula y llorando de angustia, Ezequías acudió a Dios, buscando humildemente la intercesión de Isaías, el mismo profeta cuyo consejo su padre había ignorado. ¿Cómo animó Dios a Ezequías? Isaías 37:5–7. El mensaje fue breve, pero bastó. Dios estaba de parte de su pueblo. Isaías predijo que Senaquerib escucharía un rumor que lo distraería de su ataque a Judá. Esto se cumplió de inmediato. Momentáneamente chasqueado, pero sin darse por vencido por mucho tiempo, Senaquerib le envió a Ezequías un mensaje amenazador: “No te engañe tu Dios en quien tú confías, diciendo: Jerusalén no será entregada en mano del rey de Asiria. [...] ¿Acaso libraron sus dioses a las naciones [...]? (Isa. 37:10, 12; ver además 2 Crón. 32:17). Esta vez Ezequías fue directamente...